Fake News
Para empezar a hablar acerca del fenómeno de las fake news es
necesario contextualizar el escenario en el que nos encontramos. Vivimos en la
era de la información, o sociedad de la información tal como la denominó Castells.
“El término sociedad de la información destaca el papel de esta última en la
sociedad.”
Esta sociedad es producto de los avances tecnológicos en el siglo XXI
específicamente y sobre todo del invento que ahora es parte fundamental de
nuestras vidas: Internet. Este trajo consigo la democratización de la
información, instantaneidad, la masificación de la misma y el posible anonimato
detrás de esta. Son estas características las que le permitieron formar
una simbiosis con la vida diaria de las personas, de la sociedad. También son
estas características las que permiten la creación y rápida difusión de las
fake news. Ahora bien, ¿qué son las fake news?
Siguiendo la traducción al español de estos términos, vendría a ser la
información falsa. Pero la información falsa ha existido desde que existe el
periodismo, y desde que existe el ser humano. La diferencia es que, en la
actualidad, ya no solo es información falsa a modo de pequeño rumor que queda
en un espacio específico, como ocurría en antaño; por el contrario, ahora se
puede expandir a través de los cinco continentes en cuestión de minutos.
1.1 ¿Por qué hay información falsa en la red?
De manera general, la información falsa existe porque existe el ser
humano y la tecnología adecuada que le permite difundir eficazmente la
información. Sin embargo, son las características de internet tales como: la
instantaneidad, la posibilidad de que cualquier ser humano pueda crear
contenido en la red, la fácil masificación y el posible anonimato detrás del
contenido; lo que permiten la existencia y proliferación de información falsa
en la red.
Sin embargo, no hay que olvidar que la tecnología de por sí no es buena
o mala. Somos los seres humanos quienes dependiendo el uso que le demos a estas
tecnologías, traeremos consecuencias positivas o negativas para nosotros y la
sociedad. Ahora, específicamente en el caso de las fake news, estas existen para cumplir dos objetivos que pueden ser
económicos o ideológicos, según Marc Amorós García.
En cuanto a lo económico, si antes se debía invertir una cuantiosa suma
de dinero para poder llegar a influenciar a las personas a través de
publicidad, ahora es posible influenciar a un mayor número de personas, a un
coste sustancialmente menor.
Con referencia a lo ideológico, se entiende que las fake news no son al azar, sino que tienen una intencionalidad. En
el caso de lo ideológico tiene la intención de modificar las ideas que tiene la
población sobre un tema específico.
Se puede establecer una analogía entre estas y los psicosociales de la
época de Alberto Fujimori. Pero es aún peor, porque en aquella época se tenía
que construir la falsa noticia, a través de artimañas por ejemplo se hacía
creer a la población que la “estatua de la virgen lloraba sangre”. Las personas
lo veían y lo comentaban, se convertía en tendencia y llegaba a tener presencia
en medios de comunicación. Ahora esa construcción del engaño, se puede hacer
simplemente mediante la manipulación de fotografías, videos o audio gracias a
los programas de edición que existen actualmente.
1.2 ¿Qué aspectos se relacionan detrás de esta problemática?
Ahora bien, detrás de esos objetivos económico o ideológicos, está el
poder de diversos grupos. “Sostiene Castells, siguiendo a Weber, que el poder
es la capacidad relacional por la cual determinados actores influyen en forma
asimétrica en las decisiones de otros actores” (Acevedo, 2012, p.4).
En este caso, se demuestra el poder de los grupos en la influencia en
los consumidores de internet, de lo que se percibe como malo o bueno. Es
preciso destacar que es en las plataformas online como las redes sociales,
donde se difunden a menudo las fake news
y a la vez, forman los nuevos espacios donde para bien o para mal, las personas
tienen una mayor actividad participativa. Siendo este último punto, donde se
puede apreciar las reacciones a través de comentarios, antes las diversas fake news que circulan diariamente en
redes sociales como facebook.
También se relaciona con la agenda setting, ya que esta analiza
cómo los medios de comunicación influyen en las audiencias, proponiendo así los
temas que consideren relevantes. Y como la agenda de los medios de comunicación
se transforma también en la agenda de la audiencia.
En este caso, las redes sociales como los nuevos medios de comunicación
de este siglo, colocan los temas y estos temas pasan a convertirse en la agenda
de la audiencia. La diferencia con la agenda setting, sería que acá lo
relevante del tema es reemplazado por lo escandaloso del mismo. Y de esto toman
ventaja las fake news, ya que el
contenido que se suele viralizar más es aquel que resulte más insólito, más escandaloso.
Como ejemplo de lo expuesto, cabe mencionar el caso Pizzagate. En
noviembre de 2016, el portal web Infowars dio información en la que se asociaba
una pizzería de Washington con una red de pedofilia, en la que una de las
cabecillas era Hillary Clinton. Producto de esta fake news, Edgar
Maddison Welch, equipado con un rifle militar, acudió a dicha pizzería con la
intención de salvar a los supuestos niños víctimas de pederastas. Esta noticia
es falsa, pero las consecuencias para este hombre fueron reales ya que fue
condenado a 4 años de prisión.
El preciso señalar que el fenómeno de las noticias falsas se relaciona
también con la función de los medios como constructores de la realidad. Ahora,
los medios digitales con las fake news,
son también creadores de una nueva realidad: la falsa realidad. En donde la
audiencia empatiza con contenido que les dé la razón, que les resulte gracioso
o que simplemente llame su atención; ignorando si se trata de contenido veraz o
falso. En el caso de Edgar Maddison Welch este creía estar haciendo el bien, ya
que en la realidad que él actuaba fue producto de una realidad creada por fake
news.
Como cuarto punto, las fake news podrían estar relacionadas con
la anomia informativa. Ya que se suele compartir contenido sin información
relevante, pero que puede resultar jocoso. Es así que las fake news contribuyen
a la banalización de la información.
Como punto final de este apartado, también el uso de fake news se puede
relacionar con las famosas cortinas de humo. En las que se busca desviar la
atención del público de un tema coyuntural, hacia uno con menor trascendencia
pero que por su presencia en los medios se vuelve relevante. En este punto,
como todos los anteriores, podemos inferir que son los grupos con gran poder
económico y político quienes están detrás de estas prácticas.
1.3 ¿Por qué este fenómeno prolifera en contextos electorales?
Es preciso señalar que los medios de comunicación son los nuevos
espacios de construcción de la política, por ende, las redes sociales al ser
también un medio de comunicación, son los escenarios digitales para la
construcción de la misma. Es aquí donde los grupos de poder hace uso de la fake
news. Con estas buscarán desprestigiar al partido o candidato contrario y de
esta forma influenciar en las actitudes que tienen los electores hacia
determinados partidos.
“Desde 2012 las
campañas en México están usando las redes para competir de manera sucia. Antes
era con bots, ahora en 2018, también usan la desinformación, promoviendo
noticias falsas tanto en Internet como en sus intervenciones”, dice Esteban
Illades, autor del libro Fake News: la nueva realidad. (País, 2018)
Proliferan entonces durante épocas electorales por el gran alcance que
poseen, la rapidez con la que se transmite y lo relativos bajo coste que supone
la creación y difusión de contenido en redes sociales.
2. ¿Cómo contrarrestar la información falsa o las fake news?
Cuestionando, verificando y en el caso que sea posible, desmintiendo las
fake news. Sin embargo, la educación en medios es la verdadera fuerza
que permitirá a los ciudadanos adquirir y fortalecer la capacidad de juicio
crítico ante las constantes oleadas de estas noticias falsas.
Hay que conocer más
al mercado, al Estado, y analizar y plantear perspectivas; y creo que hay que
empoderar a la audiencia. La sociedad civil es muy débil y ahí está el mundo
universitario: tenemos que empoderarnos, expresar nuestra opinión, participar
de distintas maneras. Hay ahí una perspectiva de tres ámbitos que se deben
trabajar. (Acevedo, 2012, p.29)
3. Como comunicador/a en formación, ¿cuál es tu compromiso para no
propagar ni promover la falsa información ni la manipulación informativa?
No compartiendo información de dudosa procedencia, verificando la
información que leo a través de la investigación, cuestionando lo que leo y así
formar mi propia opinión. Incluso si me resulta graciosa una noticia, no
compartirla simplemente por el hecho de generar tendencias. Sino darme el
tiempo de verificar si la fuente es de un portal de calidad, la veracidad de la
información, tratando de contrarrestar con las fuentes existentes en internet.
Como conclusión de todo lo expuesto, ahora se tiene claro que las fake news no se trata de virales hechos
por diversión, sino que estos tienen una clara intencionalidad sea esta ideológica
o económica. Y la única manera de no caer en la tentación de creer todo lo que leemos,
es paradójicamente buscar más información con la que podamos contrastar su
veracidad o falsedad; es decir aprendiendo a navegar en este mar de información.
Las habilidades que nos permitirán discernir entre una fake news y una real, son el cuestionamiento, la investigación, el
análisis y la formación de una opinión propia. Todo ello podría impulsarse a
través de una educación en medios, de la cual el estado debería ser el principal
promotor. Pero ya que nos encontramos en Perú, nuestros principales promotores
en educación de medios debemos ser nosotros mismos.
Bibliografía
Acevedo, J. (2012). Medios y política: hacia una comunicación plural.
Departamento de
Comunicaciones de la PUCP, 36.
Banco Sabadell. (2018, julio 03). El fenómeno de las «fake news».
Marc Amorós en
Sabadell Forum.-
BANCO SABADELL. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=9QdRirZp2bs
País, E. E. (2018, junio 29). Así se escriben las ‘fake news’ durante
la campaña
electoral en México. Recuperado 25 de
octubre de 2018, de https://verne.elpais.com/verne/2018/06/27/mexico/1530112534_124044.html

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